28 de febrero
Querido diario:
La semana pasada fui con mi madre a visitar al doctor. Me recomendó llevar un diario personal. Puedes escribir lo que sea, es como tener un nuevo amigo Lia, dijo. No sabia que contestar, no era el doctor al que solíamos ir cuando me dolía la barriga o me sangraba la nariz. Me quede callada. Mama empezó a acariciarme el pelo como solía hacer cuando me peinaba para ir al colegio, intentando calmarme. Ahora estudio en casa. Puedes contarle como fue tu día, si algún niño te molesta, lo que quieras, insistió el doctor. Su aspecto no me gusta es como si fuera un águila arriba en el cielo y yo fuera una chinchilla en el suelo indefensa. Empece a llorar. Estuve llorando hasta que hice que me sacaran del consultorio. Después regresamos en el auto sin hablar.
1 de marzo
Querido diario:
Me encanta. No es que me guste mucho escribir. No se me da demasiado bien, pero es como si con cada palabra me quitara un peso de encima. Por cierto, hoy he salido con mi madre al parque, las dos solas. Cuando esta de buen humor creo que realmente la amo. Salimos a ver las avecillas. Jugué con unos niños que también estaban allí con sus mamas, ella me observaba desde su banco al otro lado.
4 de marzo
Querido diario:
He seguido el consejo del doctor. Te considero un amigo. Mama empezó a darme las vitaminas que me receto. No me gustan, las tomo porque la amo. Todo el día me siento mareada. Desde el incidente con papa siento que debo ser mas obediente. Ha cambiado; a veces de noche la oigo llorar. Estamos solas. El sábado fuimos al cine del pueblo, daban <<el día de la independencia>>, tuve pesadillas esa noche, soñé que los alienigenas venia a por mi; asesinaban a mama y luego venían por mi, avanzando por el pasillo como torpes enanos encapsulados en sus trajes espaciales.
5 de marzo
Querido diario:
Anoche me quede dormida sobre el diario, otra vez tuve pesadillas con los alienigenas. Desde que nos mudamos a esta casa había tenido sueños malos, pero creo que desde que vi esa película empezaron los peores. Llegamos el 9 de febrero un viernes lo recuerdo bien. Papa murió en año nuevo, estábamos muy tristes.
Estaba en el instituto en la clase de la señor osagui, haciendo una actividad, cuando vi a mama en el marco de la puerta con sus ojos color avellana llenos de lagrimas, la mire desde mi puesto en el fondo del aula y fue como si una mano fantasma me apretujara el corazón, me levante y corrí por el aula sin importarme nada, creo que le tumbe unos colores a geani y derribe a algún niño que de casualidad se estaba levantando de su silla y choco conmigo. Mama mide casi un metro ochenta pero cuando se puso de cuclillas para abrazarme no me pareció mas grande que un enano de cuento de hadas.
A las diez de la mañana, la fuente de soda frente al instituto, estaba desierta. Salimos de la clase del señor osagui sin decir nada; en ese momento solo se oía el ruido de un televisor con el volumen casi al mínimo en una esquina y el breve traqueteo de la cafetera detrás del mostrador del tendero. Las dos, solo las dos, mi madre con su atuendo de diseñador, sus tejanos, su blusa, hasta sus zapatillas y yo con mis coletas y el uniforme del instituto, sentadas en sillas de plástico. Cuando mama empezó a hablar la voz le temblaba... lo siento no puedo seguir, me duele mucho, se que el doctor dijo que me serviría tener alguien a quien contarle mis cosas pero todavía me duele ¡oh dios! quería demasiado a papa y ahora no esta.
7 de marzo
Querido diario:
Unas semanas después nos mudamos a esta casa.
11 de marzo
Querido diario:
No quiero no quiero no quiero no quiero. La semana pasada intente recordar la conversación con mi madre en la fuente de soda y estuve llorando toda la noche hasta quedarme dormida. Las vitaminas según mi madre deberían ayudarme a sentirme mejor, si claro, pero no funcionan, las malditas no sirven para nada, solo me hacen sentir mareada.
Le pregunte si recordaba que fue lo ultimo que dijo papa y solo salio del cuarto y no me hablo en todo el fin de semana. Fue sola hasta el supermercado que queda en el pueblo a casi un kilómetro de nuestra casa y no volvió hasta muy entrada la noche. Me quede sola toda la tarde, no fue la primera vez, cuando eramos una familia, los tres vivíamos en la casa de mi abuelita, papa trabajaba de nueve a cinco y mama se quedaba en casa todo el día de no ser por el club de lectura diría que nunca salia. Los sábados cada dos semanas creo, los dos salían a cenar y yo me quedaba sola en casa (ya era lo suficiente mayor para una niñera) y siempre me daban las mismas indicaciones: no le abras a extraños, acuéstate temprano, tienes el numero de emergencia bla bla bla. Me la pasa bien en esa casa, era grande, casi era una cabaña, me podía hartar de todas las cosas que había en la nevera, si quería podía ver televisión en la sala o subir a cualquier cuarto a verla.
Y ahora esta casa, despues de la charla que tuvimos esa mañana en la fuente de soda cuando llegamos a casa habian un par de abogados esperando a mama en el sala llebaban trajes negros iguales casi parecian gemelos ambos con el pelo peinado hacia atras lleno de gominola y cuancas en los ojos que parecian una calavera andante, despues de casi una hora de estar hablando yo habia subido a la planta alta me habia quitado el uniforme y volvi a bajar a comer un bocadillo vi como mama se despedian de esos abogados que mas parecian gentes funebres con la mirada oscura clavada en el piso.
tres dias despues de esa visita llegamos a esta casa.
13 de marzo
recuerdas que me preguntaste por la ultimas palbras de tu padre?
si, lo siento
no, no te disculpes es que todavia lo extraño y supongo que tu tambien
si lo extraño muchisimo extraño que me llevara al centro comercial , que jugara conmigo a las muñecas
bueno, pues cuando llegue a la habitacion del hospital no lo podia cree no era el hombre que solia ser, no, no lo era, ese ser desvaido y famelico no era el hombre con el que me case.
mama mama calmate no llores por que si lloras yo tambien voy a llorar
me dijo que me amaba y que siempre lo habia hecho y lo ultimo que salio de sus labio fue cuida a lia.
14 de marzo
Querido diario:
anoche fue algo hermoso, despues de cenar estuvimos hablando mama y yo como dos viejas amigas recordamos todos los momentos bellos que tuvimos con papa, como la ves que fuimos a la piscina y e bloqueador estaba vencido y los queme tanto que parecia una puntura vieja y ajada y tuve que pasar la noche embadurna de leche de magnesia hasta la narices o la vez en una fiesta en que ellos ambos estaban bailado y mama tropezo y ambos cayeron desparratados en la mitad de posta de baile.
no tuve pesadillas en toda la noche, dormi como un bebe, me paso eso que a veces pasa que apenas cierras un momento los ojos y cuando los vuelves abrir ya esta entrando el sol por la ventana para tu mente fue solo un instante pero en verdad no te das cuenta cuanto tiempo pasa.
todavia no me acostumbro a las vitaminas, aunque los mareos son menos todavia siento cierto vertigo cuando giro la cabeza muy rapido.
17 de marzo
la primavera ya se aproxima aunque en este pueblo hace un frio de mil demonios para ser marzo aunque no me vuelto a tener pesadillas y mama ahora me deja ir hasta un pequeño parque que hay a una dos calles mas abajo, cada noche las sombras que se forman en e
No hay comentarios:
Publicar un comentario